¿Qué es una verdad bíblica?
En este ensayo todo aquello que describa ó ayude a describir la realidad. Este criterio desde el punto de vista circunstancial abarca no sólo a quienes tienen Fe en que es de procedencia divina. Porque independientemente de sus creencias (aproximada a la exactitud, en el caso de la religión Verdadera ó fuera de ésta) en tiempo y espacio la realidad los envuelve. Por lo que nunca se podrá afirmar con certeza para aquellos que no crean, si no hay métodos exactos para demostrarlo, que la Verdad Bíblica no sea una verdad en sí misma. Dado eso último es validable el hecho que nunca se le pueda declarar totalmente falsa. Ó desconocer que pueda llevar a afirmar que existe una verdad que explicaría, entre otras cosas, el pasado, presente y futuro esperanzador de la humanidad. La cual nos esta siendo entregada por la Biblia.
Es única y contiene un conjunto de verdades recíprocas, que se explican entre sí gracias a la armonía que mantienen con unas pocas verdades como que existe un Creador Todopoderoso de Nombre Jehová.
¿Por qué se escribe el nombre Jehová en este ensayo?
Una traducción acertada del hebreo original daría a entender que significa “El hace que llegue a ser”, ó con una traducción más seglar entenderíamos: EL SERÁ LO QUE HAGA FALTA PARA COMPLETAR SU PROPÓSITO. El hecho que Dios haya elegido su nombre así también ayuda a explicar las verdades recíprocas de las que hablábamos más arriba.
Además, ¿como defender una verdad como conjunto de verdades si no defendemos cada una de sus partes por separado?Ninguna verdad completa contiene una solo parte falsa.
¿Por qué esto es un ensayo?
Porque el conocimiento humano es limitado y por la imperfección, hay riesgos que este texto contenga errores y/ú omisiones. Teniendo en cuenta esto, identificar esto como otra cosa, equivaldría a interrumpir el proceso a cual todo este texto apunta: la búsqueda honesta de la verdad.
¿A quién se le conoce como ser racional humano?
A aquel ser humano que cumple con las condiciones físicas necesarias para razonar e interpretar la realidad a su manera, es decir, interpolar dentro de sus capacidades aquellos datos que provienen de la realidad captados por sus sentidos y administrarlos de acuerdo a un criterio sentimental.
En todos los casos se da que el ser humano que está capacitado físicamente
posee también cualidades espirituales acordes a esa condición. Esto no contraría la certeza de que todas las condiciones físicas y clínicas esenciales hacen que el hombre tenga un alma, ó llegue a ser un ente biológico que cumple las condiciones para desembolverse como tal. Sino que apuntala el hecho de que el hombre es un alma.
Sentimientos vs. Razón.
El ser humano no razona en el amplio sentido de la palabra, más bien, sentimentaliza.
Según una teoría funcional en este ensayo:
Sentimentaliza porque al comienzo del razonar, como se conoce comúnmente, simplemente usamos un parte de un esquema preestablecido en nuestra mente (en el espacio “espiritual”, digamos; en contraste con el físico conceptuado como cerebro), fijado por elementos ordenados básicos que en su conjunto revelan los más complejos. Los más básicos se encuentran en formas de impulsos primitivos, algunos alegan que esta categoría es integrada también por los llamados “reflejos” que son exteriorizados desde el subconsciente frente al peligro o la cualquier proximidad a la emergencia.
Los más complejos de ellos son sentires a cerca de algo, luego el sentir hacia ese algo se contrasta con la experiencia. Se da un proceso acelerante, apareciendo las funciones vitales correspondientes y este termina cuando la cantidad es favorable de acuerdo a la experiencia grabada, Todo culmina en otro aporte a la experiencia, lo cual podría derivar en la necesidad fisiológica de hablar ó, también por ejemplo, el disfrute de lo aprendido. Pero, antes de esto origen al razonamiento ya culminó, como decíamos comúnmente, no es otra cosa que un sentimiento.
¿Pero porqué hay tanta diferencia en tener un sentimiento, por ejemplo, querer a mi vecino; y razonar, por ejemplo, el papel que juega la hormona luteinizante?
La escala de sentimientos no termina con la especulación sobre los sentires. De manera que el concepto de sentimiento es aún más elevado. Hay diversos factores que influyen en el razonamiento y lo moldean, como lo son la conciencia del ser en ese medio,
Suele suceder que la relación entre la razón y los sentimientos es confundida. Vale la pena decir que esta relación en sí, es calificable como nula (no puede haber relación entre dos elementos si uno de ellos no existe como elemento externo al otro).
¿Pero existe una diferencia entre ambas palabras?
Sí, existe. Es una diferencia de conceptos. Los seres humanos solemos conocer a cosas distintas por las función que cumplen ó como se manifiestan. Solo en este sentido parecería ser apto llamar a la razón y a los sentimientos dos cosas distintas.
Esto se ve más claramente en los recién nacidos quienes por la falta de desarrollo neuronal no pueden concebir sentimientos muy complejos.
Pero todo esto aún no explica que es un sentimiento. Entonces,
¿Y qué hacemos con:” ¿Se pueden ver los sentimientos?”?
Hay algo que va más allá del soporte físico del pensamiento. Es algo que no se ve y que el hombre aunque materialmente lo influencie jamás va a poder dominarlo de una manera estricta.
Porque, si le estamos llamando sentimientos a algo contenido en un medio físico, entonces alguien pudiera preguntarse: ¿qué son mis sentimientos? ¿Existen de una manera en que yo pueda verlos? Porque -siguiendo ese razonamiento- si están en algo físico tengo que poder verlos.
Aún así alguien pudiera contestar: “No, no los puedes ver puesto que son impulsos eléctricos del cerebro, pues por esa razón, podrías ver unas cuantas neuronas y no ver que pensamientos están contenidos allí. No, no los puedes ver por la misma razón que ves al cable de cobre pero no a la corriente eléctrica”.
¿Y si…? ¿Tuviéramos una visión superior y ver los electrones del cable de cobre en movimiento? Alguien los vio, por eso saben que forma tienen. ¿También se podrían ver los pensamientos? Según algunos escépticos veríamos también electrones. ¿Entonces a través de la observación expuesta mi alma, espíritu, lo que sea…son electrones? ¿No ve eso en contra del concepto que tenemos de alma, espíritu, lo que sea? ¿Son electrones los que forman mi conciencia, que pueda disfrutar las hojas caídas de los árboles en abril, que me de lástima mi gato cuando no come bien, que hacen que quiera a mi pareja? ¿Entonces quién soy? Ó, ¿‘Qué’ soy?
La única explicación certera es que los electrones están orbitando al núcleo atómico con una constante y adecuada precisión en cada rincón de las miles de millones de células del cuerpo humano ordenadas de tales maneras que conciben a un ser que se expresa por la conciencia de sí mismo. Pero debe faltar algo más para que no seamos robots biológicos.
Hay una brecha importante entre explicar la funcionalidad fisiológica humana (luego del “yo lo vi”, el sumum de los argumentos escépticos) mediante la enumeración, descripción, lugar que ocupan en el sistema neuronal, etc., etc., de los elementos que componen el cerebro; y la verdadera esencia, es decir, saber con exactitud qué es realmente algo dejando de lado lo que lo compone. Nadie en el mundo científico se ha puesto de acuerdo en este particular, puesto que no hay ciencia para ello.
¿Cómo se presentaría la verdad?